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Eleutherodactylus coqui. Fotografía de Jan P. Zegarra, U.S. Fish and Wildlife Service. Dominio público.

En Puerto Rico, la soberanía suena como el coquí/ In Puerto Rico, Sovereignty Sounds Like a Coquí

https://doi.org/10.63473/WDEK6431

“De aquí como el coquí” es un refrán popular entre puertorriqueñes que se usa para afirmar la identidad local y sentido de pertenencia. El refrán tiene sentido porque el coquí (Eleutherodactylus coqui) es endémico del archipiélago, y su nombre es una onomatopeya del canto que los machos utilizan para atraer parejas y delimitar su territorio.

Figure 1: Screenshot of Reddit post from r/PuertoRicoTravel (username removed). Screenshot by author.

En mayo de 2025, un turista pidió sugerencias en el subreddit r/PuertoRicoTravel sobre qué productos podía rociar alrededor de su Airbnb para “evitar que las ranas (coquí) canten toda la noche [keep the (coquí) frogs from croaking all night long]” (Fig. 1). Esa pregunta en el foro de Reddit causó indignación y, al mismo tiempo, renovó el aprecio y el apoyo hacia el coquí en las redes sociales (Fig. 2).

Muches puertorriqueñes interpretaron esa pregunta tanto como un ataque a su identidad como una proyección desmedida de control de parte de un extranjero; esta reacción colectiva me hizo reflexionar sobre cómo esta controversia dialoga y amplía conversaciones académicas recientes, en las cuales se trata el concepto de soberanía sonora como un conjunto de operaciones decoloniales y plurales que entrelazan lugar, sonido, poder y cultura.

El hecho de que el coquí utilice su canto para establecer y delimitar su territorio demuestra cómo este caso destaca la conexión entre el sonido y la soberanía en el contexto puertorriqueño. El coquí ha marcado su territorio sonoramente en el archipiélago durante 29 millones de años.

El origen del post en un subreddit de turismo resaltó los problemas que ha causado esa industria en Puerto Rico desde mediados del siglo XX. En los años cuarenta y cincuenta, la Operación Manos a la Obra—cuyo objetivo era facilitar la transición de la economía local de una economía agraria a una industrial—recurrió al turismo como nueva fuente de ingresos. En sus inicios, la industria hotelera en Puerto Rico era controlada y respaldada económicamente por el gobierno, aunque compañías privadas podían manejar los hoteles. Eso fue así hasta que se construyó el Hotel San Juan Intercontinental, el cual fue el primer hotel en el archipiélago que se financió y se manejó por una empresa privada. La inauguración del Hotel San Juan en el 1958 fue un punto de inflexión en el desarrollo económico del turismo en Puerto Rico, en el que el gobierno cedió el control sobre la inversión y extracción de bienes a empresas privadas.

La corporación Intercontinental recurrió a una estrategia común de mediados del siglo XX para atraer turistas estadounidenses a su nuevo hotel. Esta estrategia utilizaba discos de LP para promover hoteles de lujo y destinos turísticos. En el 1959, la corporación contrató a Cook Records para que produjera Una Noche en el Tropicoro [A Night at the Tropicoro]. El disco, llamado igual que el nuevo club del hotel de lujo, presenta a Lito Peña y su Orquesta Panamericana. La sexta canción del álbum, un merengue en inglés llamado “Coquí,” presenta al anfibio (al que se refiere erróneamente como “rana de árbol” [tree frog]) como uno de los atractivos de unas vacaciones en Puerto Rico:

Cada anochecer,
Cuando sube la luna amarillenta
En nuestra isla caribeña,
Se oye un sonido insistente
No es un búho o un grillo
Ni es un pájaro en el pasto
Es la rana de árbol puertorriqueña
Y se escucha por doquier:
Coquí, coquí…

Emory Cook, quien fundó Cook Records, gozaba de reputación como figura innovadora en el desarrollo de equipos de grabación de alta fidelidad (hi-fi) y por sus grabaciones de paisajes sonoros tales como estaciones de tren, efectos especiales y el sonido del océano frente a la costa de Nueva York. La canción “Coquí” en el disco del Tropicoro se destaca porque lleva como introducción y conclusión una pista sonora grabada in situ, en la cual se escuchan los coquíes puertorriqueños. Esa grabación convirtió el sonido del coquí, un sonido vinculado al archipiélago, en un extracto sonoro para mercadear la “singularidad” de unas vacaciones en Puerto Rico. La grabación fue uno de los primeros medios a través de los cuales los oyentes estadounidenses llegaron a conocer el sonido del coquí, y estableció el vínculo entre su sonido y una estadía en el archipiélago.

De la misma manera que el LP transformó el coquí en un extracto sonoro de mercadeo, la industria del turismo que se ha desarrollado en Puerto Rico desde los años cincuenta transforma la cultura local en un extracto tropical para el consumo de los visitantes extranjeros, mientras elimina el control económico de las comunidades locales. Esa dinámica se discute con mayor frecuencia en Puerto Rico, donde recientemente se señala cómo la cantidad descontrolada de turistas afecta la calidad de vida de sus residentes. Las playas se privatizan para la construcción de hoteles y casas para inversionistas extranjeros; el uso del inventario de bienes raíces para alquileres a corto plazo (Airbnb, etc.) contribuye a la escasez de la vivienda y el desplazamiento de la población local; y el impacto ambiental que todo esto tiene sobre la flora y la fauna es cada vez mayor. Es en este contexto, en el cual el turista anticipa control soberano sobre el paisaje, que el coquí pasa de ser un sonido local único a ruido.

El cambio en la forma en que se percibe el sonido del coquí también señala una fricción sobre quién controla el paisaje sonoro del archipiélago, un conflicto enmarcado por el estatus de Puerto Rico como territorio estadounidense: descrito como una nueva forma de colonialismo. Le usuarie de Reddit que busca remedios para “callar al coquí” causó indignación porque esa petición va directa al centro de lo que muches puertorriqueñes se preguntan últimamente: ¿para quién es Puerto Rico? El artista puertorriqueño EFKTO respondió a esa pregunta en un video de Instagram en el cual documenta su proceso para crear su pista “El Coquí.” Lo primero que hizo fue encontrar un sample del canto del coquí que se repite a lo largo de la canción; luego declara “El coquí es de Puerto Rico so, obligao, esto hay que hacerlo en reguetón,” un género de identidad musical puertorriqueña que en el pasado también se consideraba como una molestia pública.


Figure 5: Screenshot of Instagram story by EFKTO announcing the release of “El Coquí” on Spotify and other streaming platforms. Posted June 1, 2025. Reproduced for scholarly analysis.

La pista final comienza con una introducción en inglés que se burla del contenido del post original en Reddit:

“Oh my god! What is that sound?
Is that the coquí frog? It’s so annoying!
I wish I could spray it with something!”

La letra de la canción sirve de testimonio de la indignación puertorriqueña ante la sugerencia del turista molesto:

Si tú estás en PR                                             
tú vas a escuchar                                           
al coquí cantar.                                               

Y si no te gusta                                               
el sonido del coquí,                                        
pues, lárgate de aquí.                        

Ese sonido que tú no soportas                      
es el sonido de mi tierra.                               
Ese anfibio, aunque chiquito,
representa a mi isla Puerto Rico.                   

La canción actualiza la soberanía sonora porque declara claramente que el derecho a definir el paisaje sonoro de Puerto Rico le pertenece a les puertorriqueñes: si estás aquí, vas a escuchar el coquí; si no te gusta, pues lárgate. El uso continuo del si convierte a la tolerancia al canto del coquí en una precondición cultural y política de la presencia en el archipiélago. De esa manera, la canción presenta al pequeño anfibio como un aliado más-que-humano en la lucha por la soberanía cultural y política. El coquí, como representante de Puerto Rico, invierte la lógica de control: no es el turista el que decide cómo suena el archipiélago, es el sonido del archipiélago el que decide quién puede permanecer en él.

El aumento de la resistencia al turismo no es un rechazo de la hospitalidad, sino una reacción a cómo esa industria debilita la soberanía de les residentes del archipiélago y daña sus recursos naturales. Lo que quiere quien exige un paisaje sonoro libre del coquí es usurpar la agencia sonora de les residentes. Como señaló un usuarie de Reddit: “To threaten the coqui is to threaten the very soul of Puerto Rico” [Amenazar al coquí es amenazar el alma de Puerto Rico].

Figure 2: Screenshot of Reddit user responses discussing the coquí controversy (usernames removed). Screenshot by author.

Figure 3: Announcement of the opening of the San Juan Intercontinental Hotel. New York Times, February 9, 1958, p. X19. Accessed via digital archive.

Figure 4: Cover art for A Night at the Tropicoro. Cook Records, 1959. Photograph by the author.

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